Con la muerte de Chester Bennington se va una parte de mi adolescencia, de lo que solía ser a los 14 años. Cuanto el Nu metal  había acaparado la escena musical; entonces todos queríamos usar gorras cerradas de los Yankees como Fred Durst, deseábamos las rastas de Jonathan Davis o jurábamos que nos tatuaríamos las flamas que Chester tenía en las muñecas.

Era 2001 cuando uno de mis amigos de la Secundaría me preguntó si ya había escuchado a Linkin Park, aseguró que me gustarían porque sonaban como Limp Bizkit. Unos días después escuché In the end, en efecto la voz de Chester llena de furia era algo que conectaba con ese vacío existencial de la adolescencia. El Hybrid Theory fue uno de mis primeros Cd´s, regalo de mi padre previó al divorcio con mamá; es increíble la ola de recuerdos que trae consigo la muerte. “Pero al final nada de esto importa…”

Que este playlist sirva para recordar a Bennington. Tal vez oyendo Nobody can save me, podamos entender algo de su dolor: “Tell me I’m forgiven/Tonight/But nobody can save me now/I’m holding up a light/ I’m chasing up the darkness inside/’Cause nobody can save me…”

 

Nobody can save me – Linkin Park

Faint – Linkin Park

 Somewhere I belong – Linkin Park

Crawling – Linkin Park

Talking to myself – Linkin Park

The Catalyst – Linkin Park